Voy a narrar una anécdota que me contaba mi padre sobre su suegro, o sea mi abuelo.
Mi padre tenía una excelente narrativa, espero que mi poca experiencia en el tema no desmerezca la historia.
Mi abuelo José Natividad Orozco fue reclutado por Pascual Orozco (no eran parientes solo compartían el mismo apellido) al inicio de los levantamientos revolucionarios. Yo supongo que en tanto tiempo (el estuvo en la lucha por casi 9 años) debió tener un repertorio rico de anécdotas sobre la revolución, pero el siempre fue un hombre de muy pocas palabras y mi padre, que sentía una gran empatia con el siempre prestaba oídos e interés para todo lo que El quisiera contar, mi papa atesoraba lo que mi abuelo contaba y después con su peculiar y amena forma de compartirlas nunca le faltaban oyentes atentos.
Después de que Pascual Orozco fue asesinado, contaba mi abuelo, que un grupo no muy numeroso de Orozquistas quisieron seguir en la lucha, puesto que se sentían comprometidos con los ideales que perseguía la revolución, además que no conocían otra forma de vida, se acercaron a Pancho Villa para solicitarle que los dejara seguir en sus tropas, Pancho Villa los aceptó con cierto recelo, puesto que no sabia cuantos de ellos podrían sentir antipatía por el, ya que en varias ocasiones se enfrentaron en luchas armadas ambos grupos.
Por tal motivo Pancho Villa recibió a ese pequeño grupo de valientes revolucionarios pero con la condición de que lo harían desarmados, estarían encargados de las actividades menores en las batallas y ya después se vería que haría con ellos.
Al poco tiempo de ser aceptados en las tropas de Villa, estaban acampando a las afueras de Gomes Palacio Durango, por la noche Pancho Villa con sus ¨Dorados¨ fueron a divertirse a la ciudad y el resto del contingente se quedo en el campamento.
Ya muy de madrugada llego (mi padre sabia exactamente el nombre y rango de este personaje, pero yo con mi mala memoria no me acuerdo) bastante tomado y aun montando su caballo arremetió sin proponérselo tal vez, sobre los hombres que dormían en zarapes diseminados por el suelo, el caballo pisa accidentalmente el pie de uno de los que ahí dormían, y este, ante la sorpresa y el dolor se incorporo en forma repentina y aun con la cobija sobre su cuerpo, esto provoco que el caballo se asustara y encabritándose dejara caer al jinete ebrio. Quiso la mala suerte que la cabeza de esta persona cayera sobre una piedra y murió al instante desnucado.
Por la mañana cuando Pancho Villa llego al campamento encontró a su muchachito muerto y quiso saber de inmediato quien había sido el responsable de la muerte, creyendo que alguien le habría disparado.
Quien fue!!! – fue el grito que se escucho en el campamento.
De entre la bola se escucho una tenue voz - fueron los Orozquistas!!
Había entre los revolucionarios Orozquistas un código de ética que no permitía denunciar a ningún compañero.
Pancho Villa aun furibundo por la muerte de su colaborador, mando formar a los Orozquistas, saco su pistola y apunto a la cabeza del primero…. Quien fue?? Interrogo furioso
Todos guardaron silencio, sabían que hablar, o tratar de dar cualquier explicación la pistola cambiaria de lugar a su propia cabeza.
Pocos segundos pasaron y Villa disparo su arma cayendo el hombre a quien apuntaba, muerto.
Apunta a la siguiente persona en la fila y formula la misma pregunta en un tono de voz aun más furioso si se puede. – Quien fue? Otro silencio, otro disparo y un hombre menos en la fila.
Mi abuelo estaba en el siguiente sitio de la fila y Villa levanto el arma a su cabeza, - Quien fue?? De entre la fila se adelanto el hombre del pie lastimado y dijo, Yo mi general!!
Villa le disparo en el acto, esto salvo la vida de mi abuelo pero no así su compañero.
Contaba mi abuelo sin rubor en su rostro y con un dejo de humor en sus ojos, que el no salio muy limpio de este juicio ya que aun tembloroso y tambaleante se vio forzado a ir al río para lavar sus pantalones.
Después del incidente y con los ánimos mas calmados Villa fue informado de cómo habían sucedido las cosas y mi abuelo y sus compañeros siguieron en la revolución.